Curly Girl Handbook: reglas clásicas vs enfoque moderno (basado en ciencia)

Si buscas “Curly Girl Handbook” es normal que encuentres listas de reglas: ingredientes “prohibidos”, pasos fijos y una idea de que hay una forma correcta de cuidar el pelo rizado.
El problema es que, hoy, gran parte de la comunidad usa una versión más flexible del método. Y además, la ciencia cosmética y la experiencia real con diferentes cueros cabelludos han hecho que muchas reglas se entiendan mejor como principios.
En este artículo vamos a separar dos “algoritmos”:
- CGM de libro (handbook): reglas clásicas tal como se popularizaron.
- CGM moderno: enfoque práctico y más basado en formulación, limpieza suficiente y personalización.
Qué es el Curly Girl Method (CGM)
El Curly Girl Method (CGM) es una forma de cuidar el pelo rizado orientada a:
- Reducir daño (mecánico y térmico)
- Mantener hidratación
- Favorecer definición
Muchas guías inspiradas en el Curly Girl Handbook resumen el CGM como un conjunto de “noes”:
- No cepillar en seco
- No calor directo ni planchas
- No champús “agresivos” (a menudo: evitar sulfatos)
- No siliconas, ceras/petrolatos (por acumulación)
El objetivo original era lógico: la mayoría de rutinas estándar estaban pensadas para pelo liso y tendían a resecar o desordenar el patrón del rizo.
CGM de libro: qué reglas suelen funcionar (y por qué)
Hay partes del CGM clásico que suelen ser útiles para casi todo el mundo, porque se basan en física y en comportamiento del pelo:
1) Menos manipulación, más técnica
- Desenredar con el pelo mojado y con acondicionador suele reducir rotura.
- Definir con productos de fijación (por ejemplo gel) puede mejorar consistencia del rizo.
2) Menos calor, menos daño acumulado
Evitar calor frecuente (o usarlo de forma controlada) suele traducirse en:
- Menos puntas abiertas
- Menos pérdida de definición
3) Enfoque en hidratación (sin confundirlo con “engrasa todo”)
El CGM popularizó la idea de que el rizo, en muchos casos, agradece más acondicionamiento. Eso puede ser cierto, especialmente si hay sequedad o daño.
Pero “más emolientes” no siempre es mejor: depende de porosidad, tipo de producto y frecuencia de limpieza.
Dónde se atasca el CGM estricto
Muchas personas no tienen problemas con el CGM, pero otras sí. Cuando falla, suele ser por un motivo muy concreto:
Limpieza insuficiente (cuero cabelludo) + acumulación (medios y puntas)
Si tu rutina se basa en co-wash o limpiadores muy suaves, y además usas productos densos (mantecas, aceites, cremas pesadas, polímeros…), pueden aparecer señales como:
- Picor, sensibilidad o “sensación de capa” en el cuero cabelludo
- Raíz pesada
- Rizo que pierde rebote
- Necesidad de “más producto” para lograr lo mismo
Esto no significa que el co-wash sea “malo”. Significa que la limpieza tiene que estar a la altura de lo que estás acumulando.
CGM moderno: el cambio de mentalidad clave
En el CGM moderno, la idea no es seguir una lista rígida, sino entender estas variables:
- Tu cuero cabelludo (seborrea, sensibilidad, tendencia a caspa, etc.)
- Tu tolerancia a acumulación (por densidad, porosidad, tipo de producto)
- Tu entorno (agua dura, humedad)
- Tu objetivo real (definición, volumen, control de frizz, facilidad)
Y, a partir de ahí, elegir técnicas y productos.
En otras palabras: pasar de “reglas” a “principios”.
Ingredientes “prohibidos” en el handbook: lo que conviene matizar
Aquí no hay un mensaje único de “sí” o “no”. La mayoría de confusiones vienen de tratar categorías enteras como si fueran siempre iguales.
Sulfatos: no todos limpian igual, y la fórmula importa
En muchas guías CGM, “sulfatos” se usa como sinónimo de “limpieza agresiva”. Pero:
- SLS y SLES no son lo mismo
- La irritación o sequedad depende de concentración, mezcla de tensioactivos, polímeros, humectantes y pH del producto
Conclusión práctica:
- Si tu cuero cabelludo necesita limpieza más efectiva, a veces un champú con sulfatos (bien formulado) puede funcionar mejor que un “sulfate-free” que se queda corto.
Siliconas: no todas se comportan igual
El handbook suele presentarlas como “bloquean hidratación” o “siempre generan acumulación”. En realidad:
- Hay siliconas con deposición y comportamiento diferentes
- El problema, cuando aparece, suele ser el equilibrio entre depósito y limpieza
Una forma útil de pensarlo:
- Si usas siliconas y tu rutina limpia bien → muchas personas no tienen problema.
- Si usas siliconas y tu rutina no las retira → puede aparecer acumulación.
Alcoholes: depende del tipo y del nivel
En redes, “alcohol” suele tratarse como una sola cosa. En realidad, el impacto depende de:
- Tipo (volátil vs graso)
- Cantidad
- Función dentro de la fórmula
En algunas fórmulas, por ejemplo, puede aparecer isopropyl alcohol porque forma parte de una materia prima usada para facilitar fabricación, en niveles bajos.
Un marco simple: cómo construir tu rutina sin dogmas
Si quieres usar el “handbook” como base, pero con enfoque moderno, este marco suele ser más estable:
1) Decide tu nivel de limpieza (según cuero cabelludo)
- Si hay picor/descamación/grasa → prioriza limpieza suficiente.
- Si el cuero cabelludo está estable → puedes sostener limpiadores más suaves.
2) Ajusta la “carga” de productos (según acumulación)
- Si usas cremas densas/aceites/mantecas → probablemente necesitarás clarificar con cierta frecuencia.
- Si tu rutina es ligera → quizás no.
3) Mantén técnicas CGM que sí aportan valor
- Desenredado con acondicionador
- Definición con fijación
- Secado cuidadoso (toalla de microfibra/camiseta, difusor si lo usas)
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿El Curly Girl Method está “avalado por la ciencia”?
No existe un “estudio del CGM” como método cerrado. Lo que sí existe es evidencia y conocimiento sobre:
- Tensioactivos y limpieza
- Depósito y acumulación de ciertos ingredientes
- Daño por calor y fricción
Por eso el enfoque moderno tiende a tomar lo útil del handbook y ajustar lo que se convirtió en regla rígida.
¿Tengo que evitar sulfatos y siliconas para siempre?
No necesariamente. Muchas personas los evitan porque les funciona; otras los usan sin problema.
Una decisión más práctica es:
- ¿Cómo responde tu pelo?
- ¿Cómo responde tu cuero cabelludo?
- ¿Tu rutina está equilibrada (depósito vs limpieza)?
¿Cada cuánto debo clarificar?
No hay una frecuencia universal. Depende de:
- Productos que usas
- Agua dura
- Cómo se siente tu cuero cabelludo
- Señales de acumulación
Cómo encaja Bönpello aquí
Si tu objetivo es seguir un enfoque tipo “handbook” pero sin caer en listas rígidas, suele ayudar tener claridad sobre qué hace cada ingrediente en una fórmula.
Bönpello está pensado como una herramienta para reducir confusión:
- Entender ingredientes en contexto
- Comparar productos según tu rutina (CGM, low-poo, co-wash, clarifying)
- Evitar dogmas cuando la realidad es “depende”
Conclusión
El Curly Girl Handbook fue importante porque dio a muchas personas un punto de partida y técnicas que siguen siendo valiosas.
El CGM moderno no lo niega: lo actualiza.
Si te quedas con esta idea, que sea esta:
- Las técnicas suelen ser más universales que las listas de ingredientes.
- La limpieza suficiente (para tu cuero cabelludo y tu nivel de acumulación) es un pilar.
- La formulación completa importa más que una categoría aislada.