Canas y rizos: por qué cambia la textura del pelo con la edad (y cómo adaptar la rutina)

Cuando empiezan a salir canas, muchas personas notan algo más que un cambio de color: el pelo puede sentirse más áspero, más seco, menos flexible o incluso “rebelde”. En cabello rizado, estos cambios a veces alteran lo que antes funcionaba (productos, frecuencia de lavado, definición, manejo del encrespamiento).
Este artículo explica qué se sabe sobre por qué cambia la textura del pelo con la edad, qué parte está bien entendida y qué parte todavía se debate, y cómo traducirlo a decisiones prácticas de rutina.
¿La textura del pelo cambia con la edad?
Sí. Con el paso del tiempo, el pelo puede cambiar en varias dimensiones:
- Puede sentirse más seco o menos brillante.
- Puede volverse más frágil (se quiebra con más facilidad).
- Puede cambiar el grosor de cada fibra.
- Puede cambiar la densidad (cantidad de pelo) a nivel global.
Estos cambios no ocurren igual en todas las personas. Dependen de factores como genética, hábitos de cuidado, exposición ambiental (sol, químicos, calor), y también de cambios hormonales.
Por qué las canas suelen sentirse más ásperas o “alambre”
No hay una única causa, pero hay un punto bastante consistente: el folículo cambia con la edad, y eso afecta no solo el pigmento (melanina) sino también otras variables que influyen en la textura.
1) Menos melanina: no solo cambia el color
La cana tiene menos melanina, el pigmento que le da color al pelo. La relación exacta entre pérdida de melanina y textura no está completamente cerrada, pero hay una observación repetida: el pelo canoso tiende a ser más rígido y menos manejable.
En explicaciones para público general se menciona que, con la edad, además de bajar la melanina también pueden bajar lípidos y ciertos factores de crecimiento dentro del folículo, lo que se asocia a un pelo más áspero.
2) Cutícula más vulnerable y pérdida de agua
Una explicación frecuente para el “tacto” del pelo canoso es que puede tener una barrera protectora menos eficiente. Cuando la cutícula protege peor, el pelo pierde agua más fácil y se siente:
- más seco
- más frágil
- más áspero
3) Menos lípidos/sebo: más sequedad
El sebo (aceites naturales del cuero cabelludo) ayuda a que el pelo se sienta suave. Con la edad, muchas personas notan menos lubricación natural, lo que puede amplificar la sensación de aspereza.
4) Daño oxidativo (lo que se sabe y lo que falta)
En investigación sobre canicie (aparición de canas), se suele señalar al estrés oxidativo como un factor importante en el proceso de pérdida de pigmento. La idea general es que el daño oxidativo puede afectar la supervivencia y el funcionamiento de las células que producen melanina.
Lo que todavía no está del todo resuelto es cuánto de ese mismo proceso explica, por sí solo, la textura “más dura” del pelo canoso. En otras palabras: hay buenos indicios biológicos del porqué se pierde el color, pero el vínculo directo con la textura todavía tiene huecos.
Cambios de textura por envejecimiento: el “mix” que suele complicar el rizo
En cabello rizado, la textura y la elasticidad importan porque afectan:
- la definición
- el encogimiento
- el encrespamiento
- la facilidad para desenredar
- la rotura
Cuando el pelo envejece, hay tres tendencias comunes (con variabilidad individual):
1) Pelo “más gastado” por exposición
Con los años se acumula exposición a:
- radiación UV
- viento y humedad
- calor (secadores, planchas)
- tratamientos químicos (tintes, decoloración, alisados)
Esto puede dañar la estructura de la fibra y hacer que el pelo sea menos brillante, menos fuerte y menos elástico.
2) Reducción del diámetro de la fibra (en muchas personas)
Se describe que, en promedio, el diámetro de cada pelo puede disminuir con la edad, y eso reduce la resistencia a la tracción (se quiebra más fácil). El momento exacto en el que ocurre puede variar.
3) Reducción de densidad
También es común que con la edad disminuya la densidad capilar, porque algunos folículos producen menos pelo o dejan de producirlo. Esto no es “todo o nada”: puede verse como una pérdida progresiva de volumen.
Cómo adaptar la rutina cuando aparecen canas y cambia la textura
No hay una rutina única “para canas”. Lo más útil suele ser traducir los cambios típicos (más sequedad, más fragilidad, más encrespamiento o menos definición) a ajustes concretos.
1) Priorizar suavidad mecánica (para evitar rotura)
Cuando el pelo está más frágil, suele ayudar:
- desenredar con el pelo húmedo y con acondicionador
- reducir fricción (toalla de microfibra o camiseta de algodón suave)
- evitar cepillado agresivo en seco
2) Ajustar la limpieza: el cuero cabelludo manda
Aquí entra la parte “depende”. Con la edad, algunas personas producen menos sebo (se sienten más secas), pero otras siguen acumulando producto o tienen el cuero cabelludo graso.
Un criterio práctico:
- si el pelo se nota pesado o sin definición con facilidad, puede ser útil planificar lavados clarificantes de forma estratégica
- si el pelo se nota áspero y seco, puede convenir una limpieza más suave y reforzar el acondicionamiento
Para repasar el rol del lavado clarificante y la acumulación:
3) Hidratación vs. “demasiada” emoliencia
En pelo canoso y rizado, suele funcionar bien aumentar el foco en:
- acondicionadores con buen poder emoliente
- mascarillas (si el pelo las tolera)
- acondicionador sin aclarado si hace falta reducir fricción
También puede pasar que el pelo se sienta “apagado” o sin forma con exceso de productos pesados. Si aparece ese patrón, suele ser útil revisar acumulación y equilibrio con la limpieza.
4) Proteger la fibra (porque el clima pesa más con el tiempo)
Cuando el pelo está más “weathered”, el ambiente se nota más:
- sol fuerte (UV)
- humedad
- viento
En ese caso suele ayudar:
- limitar calor directo
- proteger del sol (sombrero / productos con filtros si ya se usan)
- evitar procesos químicos seguidos (por ejemplo, tinte + calor intenso)
Rutinas: CGM, low poo, co-wash… ¿qué cambia con la edad?
El punto clave es que la “mejor” rutina depende de cómo responda el pelo a dos cosas:
- sequedad/fragilidad
- acumulación
Además, la porosidad puede influir en cómo se comporta el pelo (absorción de agua, tendencia a la sequedad, facilidad para acumular producto). Para profundizar: https://bonpello.com/es/blog/entendiendo-la-porosidad
CGM (original)
Cuando el pelo se vuelve más seco o frágil, es posible que un enfoque muy suave resulte más cómodo. Si hay acumulación rápida de producto, puede ser necesario incorporar lavados clarificantes con más intención.
Low poo
Suele ser un punto medio útil cuando interesa limpiar sin sensación de pelo “pelado”. Si con la edad aparece más fragilidad, la tolerancia a limpiezas fuertes puede bajar.
Co-wash
Puede ayudar si el pelo está muy seco, pero no siempre resuelve la acumulación. Si con la edad cambia la porosidad o cambia la forma de peinar (más acondicionador sin aclarado, más cremas), puede volverse más importante planificar clarificación ocasional.
Cómo puede ayudar Bönpello (sin promesas mágicas)
Cuando el pelo cambia con los años, parte de la frustración viene de que lo que antes “siempre funcionaba” deja de funcionar. En esos casos suele servir revisar:
- si los productos actuales tienden a acumularse en la rutina
- si se está limpiando demasiado fuerte para el nivel de fragilidad
- si el enfoque de hidratación está equilibrado
Bönpello intenta reducir esa incertidumbre explicando los ingredientes según rutina (CGM, low poo, co-wash) y ayudando a entender por qué algo puede funcionar en un momento y no en otro.
En la práctica, la app ayuda a:
- elegir un modo de rutina más coherente con la combinación actual de sequedad/fragilidad y acumulación
- entender trade-offs de formulación (por ejemplo, limpiadores más eficaces vs. potencial sensación de sequedad; productos de peinado más emolientes vs. potencial acumulación)
Resumen
- Es común que el pelo cambie con la edad y que las canas se sientan más ásperas.
- Hay mecanismos plausibles (menos melanina, cambios en lípidos y sebo, fragilidad de la fibra), pero el detalle exacto de por qué la textura cambia tanto varía entre personas.
- En cabello rizado, esos cambios suelen impactar definición, encrespamiento y rotura.
- La mejor adaptación suele ser práctica: menos fricción, limpieza ajustada al cuero cabelludo, y estrategia de hidratación sin sobrecargar.
Fuentes (para profundizar)
- https://www.britannica.com/story/why-do-gray-hairs-have-a-different-texture
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32965076/
- https://www.medicalnewstoday.com/articles/does-hair-texture-change-with-age
- https://www.webmd.com/beauty/ss/slideshow-beauty-gray-hair-facts